Al principio del siglo XVII S.S. Paulo V por la Bula Altitudo del 11 de octubre de 1620, erigió el Obispado de la Nueva Vizcaya, hoy Durango.
Dicho Obispado abarcaba el vastísimo territorio de: Durango, Sinaloa, Sonora, Arizona, Nuevo México, California, Chihuahua y porciones de Coahuila y Zacatecas. En 1681 el Virrey Conde de Paredes decidió que las Californias, que le disputaba Guadalajara, perteneciesen a Durango.
El 23 de junio de 1981 S.S. León XIII la elevó a categoría de Metropolitana.