COLECTA ANUAL PRO SACERDOTE ANCIANO Y ENFERMO

La Arquidiócesis de Durango invita a la comunidad católica y público en general a participar con su generosidad para cooperar en la Colecta Anual para el Sacerdote enfermo y anciano, el próximo domingo 4 de agosto, que se estará desarrollando en todas las Parroquias y Templos. Esta recaudación tiene como objetivo ayudar a los sacerdotes ancianos y que se encuentran enfermos, a seguir viviendo con dignidad, asegurando la calidad de sus viviendas, comida y atención médica. Además de poder contar con un fondo económico, el cual se utiliza cuando algún sacerdote necesita rehabilitación fuera del estado y así poder cubrir el gasto si el seguro no lo puede hacer. Por lo que se hace una invitación en general para ayudar a los sacerdotes que han entregado su vida al servicio de Dios y de la comunidad, siendo este, un acto de reconocimiento por la vida que han prestado a este gran servicio. Oremos por cada uno de ellos para que Dios les continúe bendiciendo en la salud.

INSCRIPCIONES ABIERTAS PARA CURSOS EN EL SEMINARIO LAICAL

El Instituto Superior Fides Et Ratio sede “San José” (Seminario Laical) de la Arquidiócesis de Durango, invita a religiosas, religiosos, sacerdotes, laicos, público en general y a todos aquellos interesados en realizar el estudio de alguna especialidad de las diferentes materias que ofrece esta opción educativa, a que se integren al próximo semestre escolar que dará inicio el próximo mes de septiembre. La oferta educativa que se ofrece es: Licenciatura y Maestría en Filosofía, Maestría en Desarrollo Humano, Licenciatura en Ciencias Religiosas; además de los cursos, “Temas selectos de Biblia”, “Cristología”, “Lengua de Señas Mexicanas”, Italiano, Francés, Hebreo y Griego. Los cursos y materias tienen duración de 6 meses y los precios son variables de cada una. Esta institución está ubicada en calle Zarco #311 en la Zona Centro de la ciudad capital. Las Inscripciones se encuentran abiertas. Para mayores informes comunicarse al teléfono 8 27 31 33.

«Señor, enséñanos a orar como Juan enseñó a sus discípulos» (Lc 11,1)

Hoy, la palabra de Dios nos ofrece una instrucción sobre la oración. La oración es la comunicación personal del hombre con Dios, cuya forma normal es el diálogo.

Todos los seres del mundo estamos relacionados; baste el ejemplo del cambio climático. De modo especial, los seres inteligentes necesitamos comunicarnos entre nosotros. La comunicación con nuestros semejantes nos enriquece, nos afianza como personas y nos consolida en el ser.

Tanto más necesaria es la comunicación con Dios, cuanto que, en Él, se encuentra el fundamento de nuestro ser y la razón de nuestra existencia. Pero, además, al ser tratados por Él como personas y admitir que nosotros lo tratemos también personalmente, esta relación nos hace tomar conciencia de nuestra valía; y el don de su vida divina que nos concede el Señor junto con la promesa de vida eterna dispara nuestras posibilidades y expectativas de alcanzar la comunión con Dios.

El evangelio de la Misa es el texto principal de la catequesis de hoy sobre la oración. Es un pasaje muy hermoso que contiene la enseñanza de Jesús acerca de cómo sus discípulos debemos dirigirnos a Dios. La enseñanza del padrenuestro se completa con dos parábolas meridianamente claras sobre la confianza con que hemos de dirigirnos a Dios.

Pero antes de comentar el evangelio, nos fijaremos en el pasaje del libro del Génesis, que contiene una de las páginas más bellas de la Sagrada Escritura: es un diálogo de Dios con Abrahán.

Después de haber sido el Señor agasajado por Abrahán en su tienda de Mambré y de haber concretado la promesa de la descendencia con el anuncio del nacimiento de Isaac en el plazo de un año, digamos que se había estrechado la relación de amistad entre Dios y Abrahán. De ahí que Dios meditara hacer partícipe a Abrahán (en quien serían bendecidos por Dios todos los pueblos de la tierra) de la importante decisión que tenía en mente, de llevar a cabo la destrucción de las ciudades de Sodoma y Gomorra por la gravedad de su pecado. Y el Señor se lo dijo a Abrahán.

Cuando los dos personajes que acompañaban al Señor tomaron el camino de Sodoma, y Abrahán se quedó a solas con el Señor, no pudo por menos de decirle lo que le brotaba del corazón, y que no le cabía en la cabeza. ¿Acaso pensaba el Señor destruir al inocente con el culpable? ¿Es que no haría justicia el rey de la tierra? (¿Está insinuando que Dios es injusto? ¿Se atreve a juzgar a Dios según su criterio de justicia? ¿Qué nos hace inadmisible que mueran justos por pecadores? ¿De dónde proviene nuestro sentido de la justicia? ¿Por qué estamos persuadidos de que la salud, los demás bienes y la vida misma nos son debidos? Debidos ¿por quién? Y si nos faltan, en protesta, negamos que el mundo esté regido por un ser bueno, y le atribuimos el gobierno del mundo a un destino ciego que no distingue entre hombres justos y todo lo demás, es decir, que equipara a los justos con los injustos y aun con los animales.)

Abrahán entendía que era más justo perdonar a una multitud de culpables en atención a unos pocos inocentes, que hacer que pagaran justos por pecadores. Y sabía que la justicia de Dios, cercana a la misericordia redentora, lo disponía a perdonar a todos si encontraba un mínimo de personas justas. Por eso regatea con Dios y consigue rebajar el número de inocentes de cincuenta a diez (no se atreve a bajar más). Pues, en el Antiguo Testamento, prevalece el sentido de la justicia; en cambio, en el Nuevo, gracias a Cristo (que ha satisfecho la justicia divina), se impone la misericordia y el perdón: la justicia de uno sirvió para la justificación de todos (Rom 5,17-19).

El diálogo de Abrahán con Dios es franco, relacionado con hechos de la vida, y tiene la capacidad de cambiar la decisión del Altísimo.

Vayamos ahora al evangelio, que nos transmite la enseñanza de Jesús a sus discípulos sobre cómo han de dirigirse a Dios y qué le han de pedir. El ejemplo de Jesús en oración suscita el deseo de los discípulos de aprender a orar. Jesús no les ofrece tanto una fórmula de oración (aunque la Iglesia la elaboró muy pronto, en el siglo I) cuanto un estilo de oración, y, por cierto, una oración comunitaria: la bondad de Dios se extiende a todos los hombres, tanto amigos como enemigos. Contiene dos partes: la enseñanza del padrenuestro y la confianza en la bondad de Dios, como el mejor de los padres.

Lo primero que se ha de destacar es el tratamiento de Dios como «padre», que sitúa al orante en espíritu ante Dios. Esta forma familiar de dirigirse a Dios (abba) es algo nuevo, inaudito para oídos judíos (Schmid, El evangelio según san Mateo, Herder, 181). La designación de Dios como padre de los hombres, por parte de Jesús, expresa con una fuerza nueva la idea de que Dios es la bondad absoluta para todos los hombres, para los que desea su salvación (Ídem, 186-187). Esto tiene su consecuencia en la confianza, sin vacilación con que han de esperar recibir de Él lo que le piden (idea reforzada por las parábolas del amigo importuno y el hijo que pide a su padre comida, y llevada al extremo en la audaz imagen de la fe que mueve montañas, Mc 11,23). Si cualquier padre humano da cosas buenas a los hijos que le piden, a fortiori Dios dará el Espíritu Santo a los que se lo piden.

Para ello, han de ajustar los contenidos de su petición a los mejores deseos de favorecerlos que hay en el corazón del Padre Dios: la santificación del nombre de Dios; el establecimiento de su reino; el alimento material necesario para sostener la vida que Dios les ha regalado; el perdón de los pecados fundamentado en el perdón al prójimo, y la superación de la tentación que los pone en riesgo de pecar.

Al pedir santificado sea tu nombre, le rogamos que glorifique su nombre, que manifieste su esencia divina, como el santo, que salva por su poder, su sabiduría y su bondad, y el Altísimo sobre todo el mundo, a quien únicamente corresponde el juicio. La santificación del nombre de Dios es equivalente a la venida de su reino, algo que se realizará plenamente al fin de los tiempos. Sólo con la venida plena del reino será santificado el nombre de Dios. Al pedir venga tu reino, el hombre convierte en deseo suyo lo que es cosa de Dios, es decir, la soberanía de Dios: ésta es la petición central de toda la oración del padrenuestro (Ídem, 190). Ambas peticiones, así como también la tercera del texto de san Mateo hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo (Mt 6,10), no son sino distintas formulaciones de la misma oración: la venida del Reino de Dios, que es “el objeto primero y principal de la oración según el espíritu de Jesús” (Ídem, 191). Bien es verdad que se refiere al mundo futuro, que no es actual, sin embargo “mantiene su valor como motivo para la vida humana, que tiene que ser deseo incesante del reino” (Ídem, 192).

Le pedimos también: danos cada día nuestro pan cotidiano, es decir, lo necesario para la vida temporal, que, incluso siendo fruto de nuestro trabajo, se ha de recibir como don de Dios.

Sigue la súplica: perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe. Mediante el perdón, Dios nos dispone al encuentro con Él en el reino. Pero, para obtener el perdón divino, es condición indispensable la disposición a perdonar al prójimo por parte del hombre. Concluye el padrenuestro de Lucas (el de Mateo añade una séptima petición: y líbranos del mal, Mt 6,13) con la súplica no nos dejes caer en tentación, pues los discípulos han de ser conscientes de su fragilidad y de que la superación de la tentación es gracia de Dios.

Así pues, en todas nuestras oraciones, sigamos la recomendación del Señor: Buscad sobre todo el Reino de Dios y su justicia; y todo esto se os dará por añadidura (Mt 6,33).

Héctor González Martínez

Arzobispo Emérito de Durango

ADOLESCENTES DE DURANGO PARTICIPAN EN CONGRESO NACIONAL

El Encuentro para Adolescentes (EPA) de la Arquidiócesis de Durango, estará siendo partícipe en el VIII Congreso Nacional, del 26 al 28 de julio en la ciudad de León, Guanajuato. Así lo comunicó el coordinador Emmanuel González, quien explicó: “En esta ocasión son aproximadamente 20 adolescentes de las diferentes comunidades los que estarán representando a esta iglesia local. El congreso tiene el fin de continuar motivando a los jóvenes al seguimiento de Cristo, mediante dinámicas y temas de interés apropiados para ellos, pero siempre firmes en el amor y la fe. Son muchas las gratas experiencias que los jóvenes tienen la oportunidad de vivir dentro de este evento que año con año se realiza, además de la sana convivencia con otros adolescentes de diferentes estados de la república.

ULTREYA ARQUIDIOCESANA EN GUADALUPE VICTORIA

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Arquidiócesis de Durango, llevará a cabo la Ultreya Arquidiocesana, este 27 y 28 de julio en el municipio de Guadalupe Victoria, Durango. La ultreya es una reunión que se realiza con cursillistas hombres y mujeres, donde se concentran con el fin de dar bienvenida y agradecer a Dios las bendiciones recibidas, para que los participantes actúen con amor y siempre firmes en su fe, sobre todo en la de continuar con alegría en la vida cotidiana. Es una experiencia de reencuentro con Dios Padre a través de la renovación de fe. La palabra Ultreya, es un término que se utiliza dentro de este movimiento que significa “Reunión de Reuniones” y se dividen en Regionales, Nacionales, y Mundiales”. La Celebración Eucarística es presidida por el mismo Sacerdote asesor y al finalizar se realiza la respectiva convivencia.

JÓVENES MISIONEROS DE DURANGO PARTICIPAN EN CONGRESO NACIONAL

La Dimensión de Misiones de la Arquidiócesis de Durango, participará en el Congreso Nacional Misionero, (CONAJUM 2019), que se llevará a cabo en el Parque Tabasco en la ciudad de Villa Hermosa, Tabasco, del 25 al 28 de julio. Este congreso es un espacio de encuentro alegre, cercano y fraterno de la Iglesia joven de México, en el que se tiene un encuentro personal con Cristo, a través de la oración, el estudio, la reflexión, la celebración y el intercambio de experiencias misioneras para que los jóvenes retomen el compromiso bautismal, además de salir a anunciar la Buena Nueva a todos los rincones del mundo. Esta experiencia se organiza cada tres años y participan jóvenes integrantes de grupos de parroquias de todas las diócesis del país. Se espera contar con 7 mil jóvenes, de los cuales aproximadamente 90 representarán esta iglesia local.

PASTORAL DE LA VIDA INVITA A RETIRO PARA NOVIOS Y MATRIMONIOS

La Pastoral de la Vida de la Arquidiócesis de Durango, invita al Retiro de Castidad para jóvenes y adultos, que se llevará a cabo los días 27 y 28 de julio en la Casa de Cristiandad, ubicada en Río Pánuco #100 de la colonia Valle del Sur de la ciudad capital. Con el fin de promover los valores de la vida, especialmente el del amor, se realiza este retiro para matrimonios, parejas de novios y adultos solteros que quieran vivir esta experiencia, en donde se proporcionarán herramientas para afrontar las tendencias actuales y soluciones a problemas que surgen durante la vida en pareja, así como el compromiso sólido hacia Dios. Se contará con la participación especial de Francisco Javier Araya, procedente de Costa Rica, quien impartirá las conferencias principales. Se pide llevar ropa de cama, enseres personales y una cuota de recuperación de $250 por persona. Para mayores informes comunicarse al número celular 618 310 55 70.

María ha escogido la mejor parte, y no le será quitada (Lc.10,42)

Jesús continúa los encuentros con todo tipo de personas en su viaje hacia Jerusalén. El texto evangélico del pasado domingo nos presentaba a un doctor que le preguntaba sobre la vida eterna y quién era su prójimo. Jesús le expuso la conocida parábola del samaritano, y tanto al doctor como a nosotros nos decía que el camino para llegar a Dios es la atención a toda persona necesitada, y nos invitaba a hacer lo mismo que hizo el samaritano.

Y en este camino hacia Jerusalén, Jesús entra hoy en la casa de unos amigos. S. Lucas solamente nos dice que entró en una casa, donde viven dos hermanas, Marta y María. S. Juan nos da a entender que estas hermanas, juntamente con su hermano Lázaro eran amigas de Jesús (Jn 11,1-5). Marta, buena anfitriona, se preocupó de agasajar al Maestro, lo amaba y quería darle una acogida digna, que no le faltara nada, que pudiera recuperar fuerzas para seguir el camino, y en este menester emplea su tiempo y sus energías. Podemos imaginar la escena. En cambio, su hermana María se despreocupa de estas ocupaciones y se limita a ponerse a sus pies y escuchar su palabra. Esta actitud incomoda a Marta y desde la confianza que muestra hacia Jesús, le dice, más bien le increpa: Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir? Dile que me eche una mano (10,40). Pero el Señor le respondió: Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria. María, pues, ha escogido la mejor parte (v.41). Marta con su comportamiento da más importancia al servicio que a la escucha.

Es lícito preocuparse por la casa, el vestido, la comida, la educación, tantas cosas como necesitamos o que necesitan los más próximos a nosotros, pero afanarse no lo es. La actitud de Jesús hacia María más que de regaño es una invitación a que se centre, a que recupere lo esencial: la escucha del maestro. Le invita a escoger la mejor parte, y única. También nosotros, los cristianos, los religiosos y religiosas, los sacerdotes podemos caer en el activismo, en la misma trampa que Marta; podemos querer servir al Señor y no escucharlo; podemos pensar que nuestro trabajo es lo mejor y juzgar a los demás, porque no actúan como nosotros. Podemos estar tan ocupados en hacer tantas cosas que nos olvidemos de lo más importante. De Marta aprendemos que la vida de fe no consiste sólo en servir, necesitamos también pasar tiempos con Cristo. Nuestro servicio debe brotar de un corazón rebosante de pasar tiempo con Jesús. Estamos llamados a dar (samaritano), pero antes debemos recibir para poder dar. Tanto nosotros como la comunidad crece si escuchamos y ponemos en práctica la Palabra de Dios.

María nos enseña la actitud del verdadero discípulo: sentarnos a los pies de Jesús para escuchar su palabra. María se sentó para escuchar, dio preferencia a lo que realmente merecía la pena: oír la palabra de vida eterna. María tuvo en sus manos el escoger entre ser partícipe de la preocupación de Marta o sentarse a los pies de Cristo y aprender del maestro. Con esta actitud nos habla de la importancia que da a Jesús. No hace nada, simplemente mira y escucha al Señor. El verdadero discípulo primero escucha a Jesús. La fuente del discipulado está en escuchar a Jesús; de esta escucha debe nacer todo lo demás. La marca de identidad del verdadero discípulo está en la escucha a Jesús, sin menospreciar la labor de Marta que también es necesaria. Invitándonos siempre al equilibrio entre la escucha de la Palabra, que se debe palpar en una acción de servicio. La mayor prioridad en nuestras vidas debe ser escoger la parte buena, como lo hizo María: aprender de Jesús para que podamos llegar a ser como Él. Si no hacemos esto, ¿cómo podemos seguirlo? Esta es la advertencia y el mensaje del texto, válido para toda persona, pues en la medida en que se deje iluminar por la luz de la palabra (Lc 8,16), podrá también ser ella luz del mundo (Mt 5,14). y dar testimonio de la acción de Dios en subida.

El texto se presta para que nos hagamos muchas preguntas sobre nuestra relación con el Señor. ¿Seguimos caminando con el Señor como discípulos de Jesús? Si Jesús entrara en nuestra casa, en mi casa, ¿qué postura tomaríamos, la de Marta o la de María? ¿Cómo es posible que tanta gente que se llama cristiana, no valore la Palabra de Dios y no le importe llegar tarde a la misa?

Héctor González Martínez

Arzobispo Emérito de Durango

INICIA PROMOCIÓN DE CRUZADA MATRIMONIAL Y JUVENIL

La Cruzada Matrimonial y Juvenil 2019, ha comenzado con el inicio de la campaña de estos eventos-conferencias que serán desarrolladas en el próximo mes, la cual está a cargo del movimiento de Cruzadas Matrimoniales Durango. En esta ocasión el evento se desarrollará bajo el lema “Juntos Podemos”, el cual ayudará a promover la campaña que se estará difundiendo en diferentes puntos de la Arquidiócesis para hacer la invitación a matrimonios y jóvenes. El objetivo del evento es el promover jornadas de promoción y vivencia de valores en la familia, en los jóvenes y en el matrimonio; a través de la reflexión, orientación y asesoría, fomentando la oración y teniendo como centro la Eucaristía y la presencia amorosa de María Santísima, mediante dinámicas, horas santas, convivio y conferencias impartidas por personas sumamente preparados en temas de familia. El Centro de Convenciones Bicentenario será el lugar que alberque a los participantes el próximo 31 de agosto y 01 de septiembre del presente año.

ASAMBLEA NACIONAL DE PASTORAL JUVENIL

La Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de Durango, ha sido partícipe en dos diferentes eventos nacionales, el primero es el V Curso Nacional para Coordinadores Diocesanos de la Pastoral Juvenil, el cual tuvo como sede las instalaciones del Seminario Mayor de esta ciudad local, el cual se llevó a cabo del 15 al 17 de julio, con el fin de aportar y capacitar a los coordinadores y animadores para que continúen preparados y tengan técnicas de liderazgo para poder atender de la mejor manera las necesidades de cada una de las diócesis que están a cargo. El segundo evento es la XLIX Asamblea Nacional de Pastoral de Adolescentes y Jóvenes, la cual se desarrolla en la ciudad de El Salto, Dgo. del 18 al 21 de julio, en donde participan jóvenes pertenecientes a las diferentes diócesis y arquidiócesis de todo el país. El objetivo es fortalecer el caminar de la pastoral en el país a la luz del Proyecto Global de Pastoral para comenzar a trazar la ruta 2031-2033 con la tarea de construir un país lleno de esperanza, alegría y vida plena. La bienvenida fue realizada por parte del Obispo de la Prelatura de El Salto Mons. Juan María Huerta Muro, quien con alegría recibió a los participantes. Oremos por todos los jóvenes reunidos para que con su luz logren esparcirla y lleguen a más jóvenes que se evangelicen y conozcan a Cristo Jesús.