REUNIÓN DE PROVINCIA REFERENTE A LA POST JORNADA

La Dimensión de Nueva Evangelización y Catequesis (DINEC) de la Arquidiócesis de Durango, llevó a cabo la segunda reunión de provincia, en el Hotel Florida Plaza, los días 27 y 28 de abril, en la ciudad capital. Así lo comentó el Presbítero Daniel Medina, asesor de la dimensión, quien explicó: “Se reunieron los Sacerdotes encargados de la dimensión de catequistas de cada Diócesis que pertenece a la provincia de Durango (Gómez Palacio, Torreón, El Salto y Mazatlán), y dos catequistas de cada provincia, esto con el fin de dar seguimiento al evento de la Post Jornada que se llevará a cabo en nuestra ciudad capital el próximo mes de mayo. Se revisaron las temáticas, se definieron los ponentes, se aclararon dudas de los detalles de logística y se concluyó que se tiene hasta el 05 de mayo para que los participantes foráneos se registren, esto con el fin de poder apartar los lugares del hospedaje y tener una buena contemplación y logística adecuada”.

(Pablo) les contó cómo había visto al Señor en el camino (Hch 9, 26). Yo soy la vid, vosotros los sarmientos

La conversión, el seguimiento de Cristo, no es sólo aceptar la Palabra, ni sólo seguirle con admiración o a distancia; seguir a Cristo es asimilarse a Él, permanecer en Él, vivir su propia vida. Este intento doctrinal queda hoy iluminado en la alegoría de la vid que es complementaria de la parábola del Buen Pastor que leíamos el pasado domingo. Pastor-ovejas, Cabeza-miembros, Vid-sarmientos: son expresiones distintas de una misma realidad, que se traducen en la transmisión y posesión de una misma vida. Una vida en común, una íntima unión, una esencial dependencia; esto debe ser la vida del creyente cristiano respecto de Cristo. Ésta su aspiración suprema: vivir su misma vida. Nos lo acaba de decir el Papa Francisco: todos, absolutamente todos, sea cual sea nuestro estado u ocupación, estamos llamados a ser santos. Si es que esto ya lo había dicho el Señor: Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto (Mt 5,48).

En la escena de hoy vemos al recién convertido Saulo (Pablo) que de la mano de Bernabé es presentado ante aquella comunidad que ya había oído hablar de él, como perseguidor de los cristianos; no, –les dice Bernabé–, Jesús se le ha aparecido y lo ha transformado en apóstol, y deja que él mismo se lo cuente. Conocemos ya el relato: Pablo iba camino de Damasco a buscar cristianos para prenderlos. De pronto dos preguntas: Saulo, ¿por qué me persigues? y ¿quién eres tú, Señor? Y una respuesta: Yo soy Jesús a quien tú persigues. Y Saulo: Señor, ¿Qué quieres que yo haga? (Hch 9, 3-9). Hoy, más que nunca, necesitamos Saulos que le pregunten lo mismo al Señor; necesitamos Bernabés que ayuden en esa tarea y también comunidades acogedoras.

Hay otra imagen que seguramente se nos ha quedado muy impresa en la lectura del evangelio de hoy. Se trata de una comparación sencilla pero llena de sentido, tomada de la vida del campo. Así como el pasado domingo nos decía Jesús que Él era el Buen Pastor, hoy se compara a la vid, una cepa de la que nosotros somos los sarmientos. Todos entendemos lo que nos quiere decir: se trata de permanecer unidos a Él, porque así tendremos vida y daremos fruto; en cambio, si nos separamos de Él, quedaremos estériles, ya que sin mí no podéis hacer nada (Jn 15, 5). Celebrar la Pascua es no sólo cantar aleluyas y alegrarnos de que Cristo haya resucitado, sino dejarnos conquistar por su vida, unirnos a Él, permanecer en Él. Él nos prometió: Yo estoy todos los días con vosotros hasta el final de los tiempos (Mt 28, 21). Si bien, hoy, concretamente, nos dice que somos nosotros quienes debemos estar con Él; es lo que expresa en esta afirmación: Permaneced en mí (Jn 15, 4).

Bien sabemos que el sarmiento que se separa de la cepa no puede dar fruto alguno, se muere; no puede extrañarnos, efectivamente, que nos debilitemos, que estemos enfermos espiritualmente y terminemos perdiendo del todo la vida de la gracia, al separarnos de quien es la fuente de esa vida que es el propio Cristo Jesús. Desde luego que siempre habrá una voz que gritará en el interior de cada uno: tú que duermes, despierta, resucita.

Alguien, acaso, preguntará qué significan las expresiones “vivir unidos a Cristo” o “permanecer en Él”. Ante una espiritualización desencarnada de ellas, el apóstol san Juan en su Primera Carta nos brinda su respuesta, que no es otra sino ésta: No amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras (1 Jn 1, 18). Se trata, pues, de vivir amando en su doble dimensión: a Dios y al prójimo; a Dios por sí mismo, al prójimo “en Dios o por Dios”. Decía san Agustín que amamos al prójimo “en Dios” cuando él es amigo o familiar nuestro y amamos al prójimo “por Dios” cuando él se muestra enemigo nuestro. Sólo podremos decir que somos seguidores de Jesús si, “guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada”. Y sólo “quien guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en Él”.

Hay que subrayar, además, que esta nuestra vida con Dios necesita ser alimentada y fortalecida. Y esto lo llevamos a cabo por la oración, la Eucaristía y los otros sacramentos. En la Eucaristía, concretamente, se cumple lo que nos dijo el propio Jesús: El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él (Jn 6, 56). Comunión eucarística que ha de llevarnos, una vez más, al amor fraterno. Y es que todo amor verdadero lleva a un compromiso serio, estable. El amor es activo y, por tanto, empujará a actividades concretas. La alegoría de la vid es la expresión del amor, unidad, actividad vital. Lo que caiga fuera del área de esta expresión, pertenece al campo de la esterilidad o de la muerte: como el sarmiento separado de la cepa, que no sirve más que para el fuego. Amar a los que tenemos en torno nuestro es la primera lección que nos dio Jesús. Si en la vida no buscamos nuestro propio interés, sino el bien de los demás, entonces sí que “permanecemos en Cristo”. Él nos dijo que las preguntas finales versarán todas ellas sobre una asignatura que se llama CARIDAD (amor a Dios y al prójimo). ¡Qué bien sabía esto san Juan de la Cruz cuando escribió esta lapidaria sentencia!: “En el atardecer de la vida seremos juzgados en el amor”.

Héctor González Martínez

Arzobispo Emérito de Durango

VISITADORES DE ENFERMOS EN CONSTANTE PREPARACIÓN

El Movimiento de Unión de Enfermos Misioneros (U.E.M) de la Arquidiócesis de Durango, llevará a cabo una experiencia misionera, este sábado 28 de abril, en el municipio de Súchil, Durango. Así lo informó Norma Rodríguez asesora de U.E.M, quién explicó: “En este encuentro se reunirán aproximadamente 60 visitadores, con el fin de dar continuación al proyecto misionero que se ha estado implementando con los visitadores, para poder dar seguimiento y que se tenga claro los objetivos principales que se tienen dentro de este movimiento y se pueda continuar en el apostolado que cada uno de los integrantes realizan en las diferentes parroquias y templos de la diócesis”. Se hace también la invitación a todos aquellos interesados en prestar sus servicios como visitadores de enfermos, a formar parte de este movimiento. Para más información se pueden comunicar al número celular 618 109 85 66.

RENOVACIÓN CATÓLICA INVITA A RETIRO

El Movimiento de Renovación Católica de la Arquidiócesis de Durango, invita a todo el público en general a que asistan al Retiro de Kerygma, que se llevará a cabo los días 28 y 29 de abril, en la Parroquia Nuestra Señora del Sagrado Corazón, ubicada en calle Santiago Papasquiaro esquina con Simón Bolívar en la colonia Hipódromo de la ciudad capital. Así lo comentó Julio Macías, quién comunicó: “Este retiro tiene el fin de evangelizar a los asistentes, retomando temas en general sobre la renovación católica. El día sábado el retiro será de 4 a 8 de la tarde y el día domingo de 9 de la mañana a 4 de la tarde”. El encuentro es totalmente gratuito, para mayores informes comunicarse al número celular 618 123 02 70.

CASA HOGAR CELEBRA DÍA DEL NIÑO

Con motivo de celebrar el “Día del Niño”, cada 30 abril, la Casa Hogar de la Niña, de la Arquidiócesis de Durango, en colaboración con el DIF estatal y municipal, han realizado algunos festejos para las 39 niñas que actualmente integran esta casa. Así lo informó la madre María de la Luz Reyes, quién explicó: “Cada año se tiene como fin festejar a las niñas de nuestro hogar y siempre son diferentes las sociedades civiles quienes, con mucha disposición, nos ayudan a que las niñas pasen un agradable día; durante esta semana estarán visitando la casa para celebrar a las niñas, compartiendo música, juegos, dinámicas, además de regalar algunos juguetes y, sobre todo, a través de la convivencia, donde se proporciona pastel y gelatina”. Se hace una atenta invitación a grupos de voluntarios o asociaciones a que colaboren, no sólo en esta fecha especial, sino todo el año, para que las niñas tengan una formación integral y se puedan ir fomentando en ellas valores que las promuevan en su edad adulta de frente a la sociedad.

FESTIVIDAD DE SAN MARCOS

Este 25 de abril la Iglesia católica celebra a San Marcos, evangelista, quién era tan sólo un niño cuando Jesús predicaba. San Marcos llegó a ser el secretario y hombre de confianza de San Pedro. En su evangelio describe los hechos y las palabras de Jesús. Es como una repetición de lo que el Apóstol Pedro predicaba, además, se fija más en los hechos de Jesús que en sus discursos. Presenta también, atractivos gestos, miradas, sentimientos de Jesús. Dicen los especialistas que este evangelio entre más se le estudia, más se convence de que el que lo escribió era un verdadero artista de la narración y que con este escrito contribuyó a que muchos lectores se entusiasmen por la persona de Jesucristo. Es el libro más importante que se ha escrito, pues se dice que fue el primer evangelio que se escribió, en torno al año 70, y que de él se pudo obtener mucho material para los otros tres evangelistas. En nuestra Arquidiócesis de Durango, se encuentra una Parroquia que lleva por nombre a tan importante evangelista; se invita a la comunidad duranguense a asistir a la fiesta que se llevará a cabo en su nombre, mediante el siguiente programa: 8:00 a.m. mañanitas y Celebración Eucarística, 7:00 p.m. Misa solemne presidida por el M.I. Sr. Cango. Lic. Herminio Talavera Cárdenas. Kermesse a partir de las 7:00 p.m. Esta Parroquia se encuentra ubicada en Av. Solidaridad #215 del fraccionamiento San Marcos, en la ciudad capital.

CONVIVENCIA VOCACIONAL PARA MUJERES

La Pastoral Vocacional de la Arquidiócesis de Durango invita a jóvenes con inquietud vocacional, de 16 años en adelante, a asistir a la Convivencia Vocacional, que se llevará a cabo el próximo fin de semana 28 y 29 de abril, en el Dispensario San José, ubicado en calle Gómez Farías #220 del barrio de Tierra Blanca de la ciudad capital. Esta convivencia tiene el fin de orientar a las jóvenes en las diferentes vocaciones tanto en la vida religiosa como en el matrimonio, mediante dinámicas y temas que son impartidos por mismas religiosas de las diferentes congregaciones que existen en la ciudad. El retiro da inicio el día sábado a las 10 de la mañana. Se pide llevar ropa de cama, enseres personales, Biblia y una cuota para alimentos de $100. Para mayor información comunicarse al número celular 618 234 07 32.

FESTIVIDAD DE SAN JORGE

Este próximo 23 de abril, la Iglesia Católica, celebra a San Jorge, quien nació en Lydda, Palestina, la tierra de Jesús. Entró al ejército y llegó a ser capitán. Se cuenta que se hizo famoso porque al llegar a una ciudad de Oriente se encontró con que un terrible dragón que devoraba a mucha gente y nadie se atrevía a acercársele. San Jorge lo atacó valientemente y acabó con tan feroz animal. Después de saber eso, los vecinos estaban llenos de admiración y de emoción, él les habló de Jesucristo y obtuvo que muchos de ellos se hicieran cristianos. Pero el emperador Diocleciano mandó que todos tenían que adorar ídolos o dioses falsos y prohibió adorar a Jesucristo. El capitán Jorge declaró que él nunca dejaría de adorar a Cristo y que jamás adoraría ídolos. Entonces el emperador declaró pena de muerte contra él. San Jorge fue martirizado y mientras lo azotaban, él se acordaba de los azotes que le dieron a Jesús, por eso decidió sufrir todo, por Nuestro Señor sin gritar ni llorar. Al oír que ya le iban a cortar la cabeza se puso muy contento, porque él tenía muchos deseos de ir al cielo para estar junto a Jesucristo. En nuestra Arquidiócesis de Durango, se considera a San Jorge como patrono de la ciudad, el cual se encuentra expuesto en la Catedral Basílica Menor, ubicada en la zona centro de la ciudad capital. Por lo que se hace la atenta invitación a todos los fieles a que asistan a la Fiesta Patronal, que se llevará a cabo en honor a este gran santo, el lunes 23 de abril, mediante el siguiente programa: 7:30 a.m. mañanitas; Santas misas a las 8 y 9 de la mañana; 7:00 p.m. Misa solemne presidida por el Sr. Arzobispo José Antonio Fernández Hurtado; 8:45 p.m. fuegos pirotécnicos y domingo 22 y lunes 23 de abril habrá kermesse a partir de las 12 del día.

Yo soy el Buen Pastor…; Yo doy mi vida por las ovejas (Jn 10,14-15)

 

En este domingo IV de Pascua, la Iglesia nos propone reflexionar sobre la redención del mundo llevada a cabo por Cristo por medio de su pasión, muerte y resurrección a la luz de la figura del Buen Pastor, con la que se identifica Jesús en esta parábola.

La imagen del pastor significa bien el papel desempeñado por Cristo en beneficio de los hombres. El pastor es la persona que está al frente del rebaño de ovejas para cuidarlas: las saca del aprisco para conducirlas a pastos nutritivos, las defiende de los peligros de alimañas y de ladrones y las devuelve a salvo al redil.

En el antiguo oriente, era frecuente comparar al soberano con un pastor, y a su pueblo con un rebaño. En el Antiguo Testamento, Moisés es considerado como el pastor de Israel, encargado de guiarlo por el desierto hasta la tierra prometida; David es tomado del rebaño de ovejas para apacentar al pueblo de Dios, y el mismo Dios recibe el nombre de pastor de Israel, que promete cuidar personalmente a su pueblo, en lugar de los malos pastores, que, en vez de cuidar del rebaño, se aprovechan de las ovejas. También el rey mesiánico vigilará fielmente el rebaño del Señor, cuidando de sus ovejas. En el Nuevo Testamento, Jesús es considerado el gran pastor de las ovejas (Heb 13,20), que son sus discípulos (Wikenhauser, Herder, 303).

El buen pastor conoce a sus ovejas, e incluso, en los rebaños no muy grandes, hasta las llama por su nombre. Así también Jesús conoce a cada uno de sus discípulos personalmente con un conocimiento amoroso que quiere y procura la salvación de cada uno. ¿Acaso dudamos de que el Señor nos conoce personalmente y nos ama? ¿Nos parece pretencioso el pensar que Jesús nos conoce por nuestro propio nombre, es decir, en nuestra singularidad y en nuestra situación particular, y quiere ayudarnos a que perseveremos en el camino de la vida cualesquiera que sean las circunstancias por las que atravesemos? Jesús compara su conocimiento de cada discípulo con el conocimiento mutuo que tienen Él y el Padre, lo que les lleva a permanecer el uno en el otro, hasta venir a ser una sola cosa (Jn 17,11.21-26). Las ovejas conocen también al pastor, saben que es de fiar y se confían a Él.

Reconocen a Jesucristo como el único nombre en el que pueden ser salvados, entendiendo la salvación como el logro de la vida eterna, vida que es prerrogativa de Dios, de la cual hace partícipes a los hombres. Jesús, como Dios verdadero, es el único capaz de salvar la distancia infinita que separa al hombre de Dios: haciéndose hombre, ha situado al hombre en la proximidad de Dios.

Dios nos ha amado hasta el punto de hacernos hijos suyos. Naturalmente, el mundo no entiende esto ni lo valora: pero ¿lo estimamos nosotros? Ya hemos recibido el don de la filiación divina (que llevamos, como un tesoro, en vasijas de barro -2Cor 4,7), aunque esto permanece oculto y sólo se hará evidente el día en que se manifieste el Señor Jesús.

Este regalo de Dios ha tenido lugar gracias a que el buen Pastor ha dado la vida por sus ovejas. Si ve venir al lobo no huye, como hace el mercenario, sino que le hace frente y las defiende. Ha dado la vida por todos y cada uno de los hombres: el apóstol san Pablo ha experimentado que el Señor lo amó y se entregó por él (Gál 2,20). Por eso lo ama el Padre, que le ha dado este mandato, que Él ha cumplido (Jn 17,4). También el Padre desea y procura la salvación de cada uno de sus pequeños; en este propósito está tan comprometido como lo está el Hijo, con cuya sangre hemos sido rescatados (1Cor 6,20; 1Pe 1,18-19). Jesús da la vida para que sus ovejas tengan vida abundante.

Hubo de padecer su pasión y muerte para entrar en su gloria (Lc 24,26); sufrió el rechazo por parte de los hombres (¡qué misterio el de la libertad humana!), pero Dios estaba con Él, resucitándolo de entre los muertos, y lo ha colocado como piedra angular del edificio de su Iglesia, como hermano mayor de su familia.

Jesús ha venido a salvar a todos los hombres y reunirlos en una sola Iglesia, de modo que formen un solo rebaño bajo un solo pastor, la familia de los hijos de Dios, encabezada por Cristo.

Pero éste no entrega su vida a la fuerza y resistiéndose, sino voluntariamente, libremente, pues tiene poder para entregarla y para recuperarla de nuevo, como de hecho sucedió por su resurrección de entre los muertos.

La curación física del cojo de nacimiento muestra el poder salvífico de Jesús en el orden sobrenatural. Esta acción reafirma la fe de los discípulos y atrae nuevos fieles a la Iglesia. Nosotros hemos de basar nuestra fe en el testimonio de los Apóstoles, como base para realizar nuestra propia experiencia de comunión con Dios, de forma que, como los conciudadanos de la mujer samaritana, podamos exclamar: Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que Él es de verdad el Salvador del mundo (Jn 4,42).

Héctor González Martínez

Arzobispo Emérito de Durango

MOVIMIENTO DE NOVIOS REALIZA RETIRO DE FIN DE SEMANA

El Movimiento de Encuentro de Novios (EN) de la Arquidiócesis de Durango, llevará a cabo la experiencia de fin de semana, los días 20, 21 y 22 de abril, en el dispensario San José de la ciudad capital. Este retiro se realiza cada dos meses y tiene el fin de preparar a futuros matrimonios y/o a relaciones formales de noviazgo, a que vivan de una manera cercana a Dios su relación mediante talleres y técnicas de diálogo y asimilen que el sacramento del matrimonio es para toda la vida. Además este encuentro sirve también como pláticas prematrimoniales. Se invita a todas las parejas interesadas en vivir esta gran experiencia a que se inscriban para el próximo retiro que se llevará a cabo en el mes de junio. Para más información comunicarse al número celular 618 299 98 50.